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una gallina quiere volar

Homenaje a Portugal

Homenaje a Portugal

Por qué ellos llevan años haciéndoles el homenaje a los de mi especie. Siempre tan coloristas, divertidos, amenos y útiles.

Debe ser amor

Debe ser amor

Somos diferentes pero queremos lo mismo.
Tus ojos son color corteza de árbol, casi tirando a azabache, pequeños y brillantes, inteligentes, firmes y tan sinceros que duelen. Los míos, almendrados, parecen resina, despistados y líquidos. Distintos, se miran.
Incomprensión? Quizás, es lo que atorga a los hechos la categoría de milagro. La magia radica en el esfuerzo que hacemos para entender lo que nos es ajeno.
Y a mí que siempre me había gustado el heavy metal... de repente descubro que se me eriza el vello al escuchar un bolero.

Tic...tac...

Tic...tac...

Me faltan exactamente 43 minutos para empezar a disfrutar de 9 maravillosos días de vacaciones.
Increíble!
Solo espero que el exceso de aire puro no me obligue a fumarme medio paquete de golpe para reponerme del impacto. Tanto oxígeno no puede ser bueno.
Estaré lejos de los ordenadores, así que cuando vuelva a respirar la polución urbanita ya os cuento mis aventuras.
A los que tengaís vacaciones... que vaya muy bien! Y a los que no... otra vez será, seguro. (Y pensad que os podéis burlar de la menda con tacones y minifalda en la montaña, acabo de darme cuenta de que no tengo bambas).

¡Y yo con estos pelos!

¡Y yo con estos pelos!

Ayer por la mañana.
Me pica la pierna. Me levanto el pantalón. Me rasco la espinilla. Noto cierta aspereza. Miro mi pierna. Los pelos empiezan a salir.
PSICOSIS
Rápidamente me dirijo hacia el baño y compruebo que la población pilosa ha aumentado en las ingles, y descubro en el espejo una sombra oscura encima del labio superior.
URGENCIA
Llamo a mi esteticien. No puede darme hora.
HISTERIA
Busco desesperada por internet el teléfono de algun sitio dónde puedan liberarme de esos pequeños aliens que salen de mi piel.
PARANOIA
Mis compañeros de trabajo hablan conmigo y sólo ven una bola de pelo.
MARATÓN
Corro hasta el centro de estética, parando en el banco para sacar dinero, sorteando coches y motos a punto de morir en el intento, y una vez allí aguardo más de una hora para que me cojan.
DOLOR
Nunca en mi vida me habían hecho tanto daño.
PRINGE
Yendo hacia casa se me pegan los pantalones, las bragas, los zapatos por los restos de cera.
VISIÓN MICROSCÓPICA
Contorsionismo encima del sofá desnuda de cintura para abajo, con las pinzas en la mano de las nueve y media hasta las doce menos cuarto de la noche.
LIMPIEZA
Agua fría, gel aromático, masaje húmedo.
FELICIDAD
Cuando me aplico la loción hidratante noto la suavidad extrema de mi piel.

aburrimientos torrenciales

aburrimientos torrenciales

Mañana de un miércoles de mediados de agosto. Eco en la oficina. Teléfono mudo. Lluvia veraniega moja la calle.
Y me aburro.
Además los de telefónica se dan tanta maña que todavía no tengo internet en casa.
Mi pobre blog abandonado.
Y ahora recuedo que tengo la nevera vacía.
SNIF.

a la vuelta de la esquina

a la vuelta de la esquina

Ahí estoy. A puntito de reaparecer con mis gallinas. Así que no desesperéis, pronto, prontito volveré a pubicar a semi-diario.
Besos muy grandes!!!

El blog se vuelve intermitente

El blog se vuelve intermitente

Hoy es el último día que estoy en este trabajo, a partir del lunes me voy a otro sitio a trabajar el doble de horas. El caso es que ahí no tengo internet, así que no voy a poder acutalizar el blog todos los días como hasta ahora.
Muchas gracias por vuestro seguimiento, y sobre todo por vuestros blogs, que me encantan.
A partir de ahora, me conectaré cuando pueda, que posiblemente será en momentos esporádicos. Besazos a todos!!!

Lucha de titanes

Lucha de titanes

Llego a casa 12 horas más tarde de haberla dejado.¡Por fin! Me quito los zapatos en la puerta y ando descalza por el pasillo.
Me paro en la cocina para beber agua y... ahí están los millones de platos sin fregar que no he querido ver esta mañana, y el suelo salpicado de materias desconocidas, y el agua fuera de la nevera. Desisto de beber y me dirijo al baño. Y las toallas sucias tiradas por el suelo, la pica llena de pelos y un cierto hedor me echan para atrás. La cama sin hacer y ropa tirada por el suelo en la habitación, y el comedor repleto de ceniceros con colillas, kleenex usados y papeles desordenados.
A todo esto, ya tengo las plantas de los pies negras.
La escoba y la fregona... ahí, tan lejos... Quizás si me como una pizza saltando entre las montañas de mierda y me voy a dormir, mañana haya ocurrido un milagro...

Regularización

Regularización

Se llama Andrea. Es de Ecuador. Tiene la mirada entristecida y sonrisa dulce, una cabeza que se ve enorme encima de su cuerpo hecho de huesecillos.
Corre arriba y abajo con trapos y fregonas intentando mimetizarse con la pared, mirando hacia el suelo. Tiembla cada vez que oye pronunciar su nombre.
Lleva 3 años trabajando 13 horas diarias, a veces más, en casa de una mujer muy digna que le paga miserablemente y cree disponer de su vida entera.
Hace unos meses, Andrea le pidió que le arreglara los papeles. Ah, pero esta mujer con trajes de seda y no sé cuantas propiedades en la costa no se lo podía permitir, le salía demasiado caro.
Andrea ha conseguido regularizarse ella sola, después de sudor y lágrimas, y no sé si también un poco de sangre. Como a mi me lo cuenta con la dulce sonrisa...
Increíble el abuso que sufren algunas personas por parte de otras. Y no disimulan.

Soñar despierto

Soñar despierto

En todos los libros (más o menos patilleros) de interpretación de sueños aparece el típico en el que tú te encuentras desnudo en medio de la calle y no puedes taparte con nada. Se le da mayoritariamente la interpretación de un inseguridad oculta.
Ahora bien, esta mañana me he levantado, he realizado mis menesteres cotidianos y he salido de casa muy despierta. Y nada más salir a la calle he tenido la sensación de ir desnuda. Los que se cruzaban conmigo tenían visión de rayos X, y se me quedaban mirando fijamente de cuello para abajo los eternos segundos que tardaban en pasar de largo. No he paradado de asegurarme de que tenía los pezones bien cubiertos y de que la bragueta seguía en su sitio. Pero a cada vianante, otro repasón con ojos muy abiertos. Y no sólo los viejos verdes previsibles. Niños, chicas, mujeronas...
Me he tenido que rendir a la evidencia. Hoy, despierta, estoy soñando que voy desnuda.

Cultura tupperware

Cultura tupperware

Cuando te quedan 20 minutos para comer entre un trabajo y otro tienes varias opciones a tener en cuenta. Puedes ayunar (nada recomendable), puedes comprarte un bocadillo en el bar de al lado (poco saludable y carísimo) o puedes tener un poquito de voluntad y prepararte la comida en casa. Si coges esta última opción te ahorras hasta 7 euros diarios. Lo que sale a... ¡un pastón!
A ver cuantos días me dura la voluntad... de momento hoy tengo esperándome una ensalada de garbanzos en mi querido tupperware. Puede hacer gracia, pero me lo como en el parque, sentadita en un banco a la sombra de un árbol de denso follaje. Si hubieseis visto la cara de envidia que pusieron ayer los porretas habituales de la zona cuando saqué mis libritos de lomo...

¡No a los tacones!

¡No a los tacones!

Me he pasado dos semanas yendo a entrevistas de trabajo con tacones y un tremendísimo dolor de pies. El viernes dije basta. Fui a una entrevistas con las sandalias planitas y sin rimmel. Y... ¡funcionó! Os informo de qué ya tengo trabajo nuevo. No es ninguna maravilla, pero me dará que comer el mes de setiembre, que si no me quedaba más colgada que un chorizo, obligada a pedir caridad en la nevera de mi novio.
Ah! Y como estaba de tan buen humor, ayer aproveché las rebajas y me fui de compras. No adquirí ningunos zapatos altos... chicas, olvidaros de las estúpidas reglas que nos ponen sobre "cómo ir vestida" para entrevistas, convenciones, conferencias, o para visitar a la suegra. Lo mejor... que no te duelan los pies.

Mis primos son estupendos

Mis primos son estupendos

En realidad son casi lo único que vale la pena de la película. Ayer fui a verla por la noche (para quitarme el disgusto del timo de entrevista) y sí, es entretenida, pero la venden como Srek, y no tiene ni la mitad de ingenio. Lo mejor... los pinguinos.

Los timadores

Los timadores

La gente que se aprovecha de las debilidades del otro sabemos que han existido siempre. Ah!, pero cuando se intentan aprovechar de ti... la cosa cambia.
Estais al corriente de que estoy intentando encontrar un trabajo un poco más decente que el que tengo ahora, y por lo tanto me dedico tarde sí y tarde también a ir a entrevistas para ver si suena la flauta. La mayoría de empresas son más o menos serias, pero a veces te encuentras con especímenes que deberían encerrar.
Ayer tenía una de estas entrevistas, por lo que me puse el rimmel que me pica en los ojos y los zapatos de tacón que me cuecen los pies y me forman llagas. Y me dispuse a optar por el puesto "ayudante de dirección". Al llegar, vi un cartel en folio hecho con el "wordart" que decía "entrevistas aquí" y un tropel de las personas más variopintas que he visto en mi vida, eso sí, todas con la carpetita del currículum en la mano.
Después de 30 minutos de espera, me llamaron para hacer una estupenda entrevista de 2 minutos en la que no me pidieron dato alguno sobre mi currículum (que tenía enfrente la entrevistadora). Sólo se dedicó a ensalzarme la empresa (de márketing) diciéndome que habían hecho campañas publicitarias importantísimas de las que no me nombró ni una sola y asegurándome que todo el mundo empezaba por la base y que en 10 semanas dirigiría un equipo de 12 personas (???!!!!). Cuando intenté preguntar, sólo quedaron clarísimas dos cosas:
1- Debía llamar YO para saber si me habían elegido, es decir, que no gastaban nada de teléfono, por qué incluso les llamé yo para concertar la entrevista después de recibir un e-mail en mi correo.
2- Si tenía la "inmensísima suerte" de resultar entre los elegidos, debía ir durante todo un día (de 9 de la mañana a 7 de la tarde) a trabajar con ellos "para ver la dinámica", y que después ya hablaríamos de todo.
Es decir, que tenía que trabajar gratis una jornada absentándome de mi trabajo actual (que es una mierda pero algo me pagan).
Salí de allí indignadísima con un dolor de pies como en mi vida, y después estuve pensando que seguro que hay personas que dijeron que sí. Por qué probablemente yo misma habría dicho que sí un año antes. Tal como está el mercado laboral... ¿cómo tienen la vergüenza de aprovecharse con este descaro de las necesidades de los demás?
Hoy por la tarde tengo otra entrevista, pero esta vez voy a ir con sandalias.

En el andén

En el andén

Ocho de la mañana. Un bochorno asfixiante en el metro, justo al inicio de uno de los días más calurosos de este mes de junio. Centenares de personas con cara de agobiadas y sudorosas corriendo arriba y abajo esquivándose unas a otras.
Y de repente las veo allí. Tranquilas, tan fescas, impecablemente maquilladas y con toda la pedrería encima. Dos abuelísimas charlando sentaditas en el banco del andén de la estación de fontana, que dios sabe que es la más profunda y la que más temperatura y dióxido de carbono acumula. Y ellas ahí, dejando pasar un metro tras otro, tan ricamente. ¡A las 8 de la mañana!
Me hubiese gustado tener 5 minutos para pregunarles qué hacen dos respetables damas jubiladas a las 8, duchadas y repeinadas, pasando el rato en el andén del metro en vez de quedar a las 10 para desayunar en la cafetería. ¿Qué me hubiesen contestado?

El pollito enfermo

El pollito enfermo

Mi gallo está con fiebre, y se ha vuelto pollito enfundado en sábanas empapadas. ¿Algún remedio para un mal enfermo?

Mirar en la dirección equivocada

Mirar en la dirección equivocada

Mañana no voy a escribir por la mañana. Tengo una entrevista de trabajo. Se trata de uno de esos larguísimos procesos de selección que duran unas 5 horas y que incluyen pruebas psicotécnicas, dinámicas de grupo y todas esas mandangas de las que he oído hablar mucho pero que no he sufrido nunca en carnes propias.
Y lo de siempre: ¿cómo voy a vestirme? y la gente me dice: con pantalón y americana. Muy bien, pero yo si fuera el seleccionador descartaría de entrada a una loca que se presenta con pantalón largo, americana y zapato cerrado con una temperatura ambiente de más de 30 grados. Claro que tampoco voy a ir en biquini...
Y ese no es más que el comienzo de un millar de dudas, problemas, angustias, por que REALMENTE necesito cambiar de empleo.
Y por eso quizás miro en la dirección equivocada. Miro a todos aquellos que tienen un trabajo mejor que el mío, que parecen más felices con su trayectoria profesional, que parece que la suerte les sonríe, y que ya han encontrado por fin las alas para poder volar. Y como más los miro, más lejos vuelan, y más inalcanzables son para mí.

Tus manos en mi cuello

Tus manos en mi cuello

Me gusta notar cada uno de tus dedos tocando mi cuello. Juguetean con el vello de la nuca y me hacen estremecer, rodean suavemente las clavículas y la mandíbula inferior llegando hasta los lóbulos de las orejas. Cosquillean como suaves plumas, buscando en la piel el punto exacto donde quedarse.
Ejercen una leve presión. Tus manos en mi cuello. Y van apretando un poquito más, tan despacio que casi no se percibe la diferencia. Se va cerrando lentamente mi tráquea, y cada vez queda menos espacio para respirar.
Y sabes, y sé, que tienes el poder, que en ese momento podrías apretar de repente mucho más fuerte. Y acabar con mi vida. Y me miras con ojos de omnipotencia. Yo te devuelvo la mirada clara, cargada de amor y de excitación. Confío, y tú lo sabes.
Me cortas completamente la entrada de aire en el momento justo...
Acabo de tener el orgasmo de mi vida.

Antes era una princesa

Antes era una princesa

"Princesita de casa, eres la más guapa del mundo." A los 4 años te lo crees, después te das cuenta que el amor de madre supera toda visión objetiva.

Mamá, eso te pasa por mirar...

Mamá, eso te pasa por mirar...

Mi madre en el baño de mi casa:
- Hija mía, tienes la casa hecha un desastre. Debes ordenar los armarios, por ejemplo el del baño.
- Mamá, ya lo ordenaré yo, déjalo.
- Nononono... ¡Cielos! ¿Qué es esto?
- Un consolador, mamá.
- ¡Que no lo vea tu padre!